Bienvenida a la fe
Una playlist pensada para quienes están comenzando a conocer y seguir a Cristo.
Una historia sobre el Rey y Su Reino.
El mundo no comenzó por accidente. Comenzó por la voluntad santa y buena de Dios.
Dios creó todas las cosas con el propósito de hacer un Reino que le diera la gloria. El ser humano fue creado a imagen de Dios, para su gloria, bajo su autoridad y en comunión con Él.
Y dijo Dios: «Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra». Dios creó al hombre a imagen Suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó (Génesis 1:26-27).
La comunión perfecta se rompió. El pecado no es solo error: es rebelión contra Dios.
Como Dios es santo, el pecado nos separa de Él. La consecuencia no es solo culpa presente, sino juicio y muerte eterna.
Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por medio de un hombre, y por medio del pecado la muerte, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron (Romanos 5:12).
La ley de Dios revela nuestra culpa. Nadie ha obedecido perfectamente.
No necesitamos solo mejorar. Necesitamos gracia. El ser humano no puede reconciliarse con Dios por mérito propio.
Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe, y esto no procede de ustedes, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe (Efesios 2:8-9).
Jesús vivió sin pecado y murió sustituyendo al culpable.
En la cruz, la ira justa de Dios fue satisfecha. Cristo cargó el castigo que merecíamos para reconciliarnos con Dios.
Porque si por la transgresión de un hombre, por este reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de un Hombre, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia (Romanos 5:17).
La muerte no pudo retenerlo. Cristo vive y reina.
La salvación es por gracia, mediante la fe, no por obras. El pecador es recibido por lo que Cristo hizo.
Porque yo les entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras (1 Corintios 15:3-4)
Habrá nueva creación y vida eterna con Dios para todos los que creen en Cristo.
El evangelio no termina en una emoción momentánea. Termina en Dios habitando con su pueblo para siempre.
Ya no habrá más maldición. El trono de Dios y del Cordero estará allí, y Sus siervos le servirán. Ellos verán Su rostro y Su nombre estará en sus frentes. Y ya no habrá más noche, y no tendrán necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos (Apocalipsis 22:3-5).
Dios llama a venir a Cristo con fe verdadera: abandonando el pecado y descansando en su obra perfecta.
No se trata de pagarle a Dios, prometer ser suficiente o ganarse su favor. Se trata de arrepentirse y descansar únicamente en la obra perfecta de Cristo.
Por tanto, arrepiéntanse y conviértanse, para que sus pecados sean borrados, a fin de que tiempos de alivio vengan de la presencia del Señor (Hechos 3:19).
Una playlist pensada para quienes están comenzando a conocer y seguir a Cristo.